
Hace poco tuve una conversación con un amigo mio que ahora tiene un puesto muy importante dentro del ámbito político de la Provincia de Arauco.
Nos sentamos a conversar en torno de una mesa, y ví en él una persona diferente. Primero usaba corbata y terno elegante, segundo su forma de hablar habia cambiado, y tercero estaba preocupado de mi aporte a las políticas públicas de Arauco. Incluso se atrevió a decir - justa o injustamente- que era "0" aporte, desde el punto de vista proselitista, a la construcción de una provincia mejor.
De esto último me fui reflexionando durante los dias posteriores a esa reunión. Entonces a pesar de "lo valórico" del comentario, me surgió la idea de compartir algunas reflexiones de los 7 años que vivo y trabajo en esta zona.
Creo que es un deber ético aportar en la mejor forma posible para pos y desde la provincia de Arauco.
Segundo que el país tiene con Arauco una deuda histórica, que es parte de la memoria histórica de Chile. El deber de recordar esta memoría histórica es una tarea indelegable de todos los habitantes Arauco.
Tercero, que se deben buscar los programas y proyectos que desencadenen procesos de desarrollo en todos los actores productivos de Arauco.
Cuarto que lo más impotante es y son las personas que viven en el territorio, que son originarios de esta provincia histórica, araucana, en la que somos unos verdaderos privilegiados de trabajar en su tierra y por su gente.
Quinto, que es necesario convocar esfuerzos de todos y por todos, de todos los sectores izquierda, derecha y centro, católicos y evangélicos, chicos y grandes, para que esta tarea sea de todos, porque no se puede dar el lujo de excluir desde la exclusión, cuestión que desde el punto de vista del paradigma político proselitista es un insentatez pero desde el punto de vista moral es un deber.